
“El crecimiento se detiene cuando pierdes la tensión entre donde estás y donde podrías estar.”
— John C. Maxwell
Hay una distancia entre quien eres hoy y todo lo que puedes llegar a ser. Esa distancia no está para frustrarte, sino para impulsarte.
Dios te dio un regalo: tu potencial.
Tu regalo es desarrollarlo.
La Ley de la Banda Elástica nos enseña que crecer requiere estirarnos más allá de lo conocido: mental, emocional y espiritualmente, desarrollando nuestros dones, talentos y liderazgo.
La comodidad repite.
El crecimiento transforma.
Cada vez que aprendes, cambias, asumes un riesgo y haces algo que antes no te atrevías a hacer, expandes tu capacidad.
- Los 7 aprendizajes de esta ley
- Atrévete a estirarte.
Pocas personas lo hacen. Sé consciente de la brecha entre tu realidad y tu potencial, y úsala como impulso para crecer. - No te conformes con el statu quo.
Hacer siempre lo mismo produce los mismos resultados. La comodidad prolongada puede convertirse en estancamiento. - La expansión comienza dentro de ti.
El verdadero crecimiento ocurre de adentro hacia afuera. Antes de cambiar tus resultados, necesitas transformar tus decisiones. - Crecer requiere cambiar.
No puedes convertirte en alguien diferente haciendo únicamente lo que siempre has hecho. - Estirarte desarrolla excelencia.
Cuando desafías tus propios límites, desarrollas capacidades que también pueden inspirar a otros. - Haz del crecimiento un estilo de vida.
No te estires solamente cuando sea necesario. Desafíate cada día a aprender, mejorar y desarrollar tus dones y talentos.
7.Expándete para trascender. Tu crecimiento no termina en ti. Cuanto más desarrollas tu potencial, mayor es tu capacidad para liderar, servir, contribuir y dejar huella.